Este plato es una opción elegante y deliciosa para un almuerzo ligero o una cena rápida, ofreciendo una mezcla perfecta de texturas y sabores. Los crepes, dorados y tiernos, envuelven finas lonchas de jamón y se pueden complementar con queso fundido y un toque de mostaza o salsa bechamel para un sabor aún más rico. Es el plato ideal para impresionar a tus invitados o para disfrutar de una comida especial en casa. Sirve con una ensalada fresca o algunas verduras asadas para un balance perfecto. ¡Cada bocado es un equilibrio entre lo salado y lo suave, garantizando una experiencia culinaria memorable!
Para 4 porciones
Ingredientes:
Para los crepes:
1 taza de harina
2 cucharadas de azúcar
1/4 cucharadita de sal
1 taza de leche
2 huevos
2 cucharadas de mantequilla derretida
1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para un toque de sabor)
Para el relleno:
200 g de jamón en lonchas finas
1 taza de queso rallado (puede ser cheddar, gruyère o tu preferido)
1 cucharada de mostaza (opcional)
Salsa bechamel o crema para untar (opcional)
Preparación:
Preparar la masa de crepes: En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal. En otro bol, bate la leche, los huevos, la mantequilla derretida y el extracto de vainilla si lo estás usando. Vierte los ingredientes húmedos en los ingredientes secos y mezcla hasta obtener una masa suave y sin grumos. Deja reposar la masa en el refrigerador durante al menos 30 minutos.
Cocinar los crepes: Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y unta con un poco de mantequilla o aceite. Vierte un poco de masa en la sartén caliente y extiéndela en una capa delgada. Cocina hasta que empiecen a aparecer burbujas en la superficie, luego gira el crepe y cocina por el otro lado durante unos 30 segundos. Repite con el resto de la masa.
Preparar el relleno: Sobre cada crepe, coloca una o dos lonchas de jamón y espolvorea con queso rallado. Si lo deseas, unta con un poco de mostaza o agrega una capa ligera de salsa bechamel para un extra de sabor. Dobla el crepe por la mitad o enróllalo como un burrito, y cocina a fuego bajo en una sartén hasta que el queso se derrita y el crepe esté dorado.
Servir: Coloca los crepes en platos individuales y acompaña con una ensalada fresca o algunas verduras asadas si lo deseas. Sirve inmediatamente para disfrutar de la combinación de sabores y texturas en su mejor momento.
