Este pastel no solo es visualmente atractivo con su vibrante color, sino que también ofrece un sabor refrescante y alegre que eleva cualquier ocasión. Con una textura suave y un toque de glaseado de naranja que intensifica el sabor, es la opción perfecta para un desayuno especial, una merienda o como postre ligero. La combinación de jugo de naranja y ralladura en la masa asegura que cada bocado esté lleno de un sabor cítrico equilibrado. ¿Quieres hacer este pastel aún más irresistible? Sirve con una taza de té o café y déjate envolver por su frescura. ¡Te prometemos que será un éxito!
Para 8 porciones
Ingredientes:
Para el pastel:
1 1/2 tazas de harina
1 taza de azúcar
1/2 taza de mantequilla (a temperatura ambiente)
2 huevos
1/2 taza de jugo de naranja (recién exprimido)
1/4 taza de leche
1 cucharadita de ralladura de naranja
1 1/2 cucharaditas de polvo de hornear
1/4 cucharadita de sal
Para el glaseado:
1 taza de azúcar glas
2-3 cucharadas de jugo de naranja (ajustar según la consistencia deseada)
Ralladura de naranja para decorar (opcional)
Preparación:
Precalentar el horno: Calienta el horno a 175°C (350°F). Engrasa y enharina un molde para pastel de 23 cm (9 pulgadas) o cúbrelo con papel pergamino.
Preparar la masa del pastel: En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa y suave. Añade los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Incorpora la ralladura de naranja. En otro bol, mezcla la harina, el polvo de hornear y la sal. Agrega a la mezcla de mantequilla alternando con el jugo de naranja y la leche, comenzando y terminando con los ingredientes secos. Mezcla hasta que esté justo combinado.
Hornear: Vierte la masa en el molde preparado y hornea durante 25-30 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. Deja enfriar en el molde durante 10 minutos, luego desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Preparar el glaseado: En un bol pequeño, mezcla el azúcar glas con el jugo de naranja hasta obtener una consistencia suave. Ajusta con más jugo de naranja si es necesario.
Decorar: Extiende el glaseado sobre el pastel enfriado. Si deseas, espolvorea con un poco de ralladura de naranja para darle un toque decorativo y extra sabor.
Servir: Disfruta del pastel solo o acompañado de una taza de té o café.
