Este pastel es la definición de indulgencia y confort, con su esponjosidad perfecta y su rico sabor a chocolate. Cada bocado es una explosión de sabor que combina el dulzor con un toque de cacao profundo, ideal para cualquier ocasión especial o simplemente para mimarte en una tarde cualquiera. La cobertura de chocolate derretido añade un acabado brillante y decadente que hace que este pastel sea aún más irresistible. Perfecto para compartir en celebraciones o para disfrutar con una taza de café o té, este pastel es un verdadero placer que hará que todos pidan más. ¿Quieres un consejo extra? Acompáñalo con una bola de helado de vainilla o una cucharada de crema batida para elevarlo a un nivel superior de delicia.
Para 8 porciones
Ingredientes:
Para el pastel:
1 3/4 tazas de harina
1 1/2 tazas de azúcar
3/4 taza de cacao en polvo sin azúcar
1 1/2 cucharaditas de polvo de hornear
1 1/2 cucharaditas de bicarbonato de sodio
1/2 cucharadita de sal
2 huevos
1 taza de leche
1/2 taza de aceite vegetal
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 taza de agua hirviendo
Para la cobertura:
1 taza de crema para batir
200 g de chocolate negro (o semidulce), picado
Preparación:
Precalentar el horno: Calienta el horno a 175°C (350°F). Engrasa y enharina un molde para pastel de 23 cm (9 pulgadas).
Preparar la masa del pastel: En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, el cacao en polvo, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. En otro bol, bate los huevos y añade la leche, el aceite y el extracto de vainilla. Agrega los ingredientes húmedos a los secos y mezcla hasta que estén bien combinados. Incorpora el agua hirviendo (la masa será líquida, pero esto es normal).
Hornear: Vierte la masa en el molde preparado y hornea durante 30-35 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. Deja enfriar en el molde durante 10 minutos, luego desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Preparar la cobertura: Calienta la crema para batir en una cacerola a fuego medio hasta que empiece a hervir. Retira del fuego y añade el chocolate picado, removiendo hasta que se derrita y la mezcla esté suave y brillante.
Decorar: Extiende la cobertura de chocolate sobre el pastel enfriado con una espátula, dejando que gotee por los bordes si lo deseas.
Servir: Deja que la cobertura se asiente un poco antes de cortar el pastel. Sirve solo o acompañado de helado o crema batida.
